Bienvenido a Bombarda!, donde una nueva generacion de magos lucha por aquello que considera justo. Conectate y forma parte de nuestra aventura.
Conectarse

Recuperar mi contraseña

Últimos temas
» # Sistema de duelos.
Vie Abr 11, 2014 6:41 pm por Albus P. Dumbledore

» Looking For You } Nuevo Directorio
Miér Dic 11, 2013 5:03 am por Invitado

» The Dark Ages (foro de Harry Potter) *normal*
Miér Nov 27, 2013 5:30 pm por Invitado

» Beyond Hogwarts {Afiliación Elite}
Dom Oct 27, 2013 2:02 pm por Invitado

» Mapa del Merodeador [Cambio de botón, élite]
Vie Oct 25, 2013 2:50 pm por Invitado

» Wingardium L.
Dom Sep 01, 2013 1:50 pm por Invitado

» You Just Have To Survive { +18 } ∞ Normal
Mar Ago 27, 2013 8:23 pm por Invitado

» Embrujo de camelot ( elite)
Miér Ago 14, 2013 11:04 am por Invitado

» Manhattan University [Cambio de botón]
Miér Ago 07, 2013 11:10 am por Invitado












Hermione Granger
MP - PERFIL

Amelia Morrison
MP - PERFIL

Sebastian Moore
MP - PERFIL



¿Quién está en línea?
En total hay 1 usuario en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 1 Invitado

Ninguno

[ Ver toda la lista ]


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 20 el Miér Mayo 01, 2013 5:36 pm.




















El diseño de este foro esta creado por Bel, incluido las imágenes e incluso el skin. La trama del foro, los pj y todo lo relacionado a su desarrollo fue realizado por "inserte nombre" . Este es un foro basado en la saga Harry Potter por lo tanto la idea original pertenece a J.K Rowling.
NO COPIES, SE ORIGINAL.



Yo te curo, tu me curas a mi...- Severus +18

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Yo te curo, tu me curas a mi...- Severus +18

Mensaje por Dra. Sarah Hollander el Lun Abr 22, 2013 9:50 pm

Sarah se ruborizó y apartó la mirada cuando se quitó la capa para dejarla sobre su cuerpo casi desnudo. Snape se habia dado cuenta de por qué - Muchas gracias profesor Snape". Le contestó mirandolo a los ojos, observando la herida de su mejilla que no djaba de sangrar. Él se habia convertido en su salvador y habia luchado con una valentia y fiereza que habia provocado en Sarah que su corazon se agitara de tal forma que parecia que le iba salir de la boca. "Profesor, hay que ver esa herida de la mejilla". Sarah veia que no dejaba de sangrar, con lo cual habia manchado el cuello de su blanca camisa ceñida al cuello. Siempre habia pensado si él no estaria incomodo con aquellas ropas ceñidas a su cuerpo, como por ejemplo las mangas de su larga levita prietas a sus brazos. Su atención se rompió cuando oyó a los profesores llegar a la zona destrozada por el lazo del diablo que ahora era un cumulo de cenizas sobre la piedra.

-Ya está todo controlado, profesor Dumbledore. El profesor Snape ha acabado con el lazo del diablo. Si no hubiera sido por él, yo estaria muerta. Me ha salvado la vida.- Sarah miró a Dumbledore y el anciano levantó una de sus cejas tras oir las palabras de agradecimiento que ella le habia dedicado a Snape.

'Bien, bien....Severus por favor, id a la enfermeria, teneis que atenderos esas heridas. Ahhh, Severus, antes de irte, debo comunicarte que tienes que compartir tu camara con la señorita Hollander. Como comprenderas todo el primer piso está destrozado y su habitación estaba alli. Minerva a dormir con Sybil esta noche hasta que no se reconstruya el piso. Las obras empezaran mañana'

Los demas profesores, la mayoria, hombres, se miraron todos al saber aquella noticia. La verdad es que Dumbledore podria haber dicho que Sarah dormiria con Pomfrey. Pero en realidad, nadie sabia que Albus hacia esto para probar a Severus porque habia sido consciente de la manera la cual él habia mirado a Sarah durante la cena. Albus no tenia duda que Severus iba a cuidar de ella.

Pero la reacción de Sarah era quedarse petrificada, sin moverse, sin pestañear, mirando al profesor Dumbledore cuando habia dicho aquella noticia. Ahora ella estaba en los brazos de Severus que la habia cogido para ir a la enfermeria. No se atrevia nisiquiera a mirarlo porque esa noticia habia sido demasiado impactante para ella, pero y para él?. -"Pero profesor Dumbledore, yo ...puedo dormir en la enfermeria" . Comentó sarah agarrandose a él con fuerza- "No puedo invadir tal cual la privacidad del profesor Snape"

'No creo que le importe, él es un caballero, no tendras ningun problema con él, te lo garantizo. Ahora id a la enfermeria, necesitais atención medica. Que la doctora te vea esa rodilla, Severus'. Dumbledore sonrió y volvió con los demas profesores dejandolos a ellas camino a la enfermeria.

Sarah habia notado lo de la rodilla durante el trayecto, él cojeaba, seguramente cuando la clavó en el suelo para cogerla en brazos. Aunque no decia nada, ella sabia que él estaba muriendose de dolor a cada paso que daba. No le dijo nada porque sabia su respuesta, no iba a permitir que ella fuera andando con las heridas que tenia su cuerpo. Asi que durante el trayecto, Sarah no dijo nada, solo deseaba llegar a la enfemeria para que él descansara.

Cuando entraron, la enfemeria estaba solitaria, seguramente Madame Pomfrey habia ido a tranquilizar a los chicos y ayudar a Minerva. Sarah miró a Severus y aun estaba envuelta en su capa, incluso sintió algo de adormecimiento al no sentir frio entre sus brazos.
"Por favor profesor Snape, pongame en una de las camas". Dijo en voz baja. "Tiene que curarme los cortes que me ha hecho el lazo dl diablo". Severus la dejó en la camilla y ella se quejó dolorida, tenia cortes en los muslos, en el vientre y en pecho izquierdo donde el lazo del diablo habia dejado su marca sobre la piel hasta dejarla en carne viva. "Profesor va a tener que atenderme". Se levantó de la camilla y lentamente dejando la toga academica de Snape doblada, ella empezó a quitarse la ropa que estaba desgarrada hasta quedar en ropa interior, delicada, diminuta de color negra. Fué tal la determinación que tuvo que sabia que no le quedaba otra. Snape era su profesor y confiaba en él sin duda. Él tenia que ayudarla sin remedio. Con cuidado se volvió a acostar en la camilla gimiendo de dolor mostrando Un cuerpo que a pesar de estar marcado con profundas heridas que aun sangraban, era un cuerpo con una piel blanca, anacarada, hermoso, largas piernas y muslos, redondeadas caderas, un vientre plano y delicado que continuaba con dos pechos erectos y redondos cubiertos por un sujetador que tambien estaba destrozado. Sarah estaba ruborizada y intentó taparse con una sabana pero a cada movimiento que ella hacia, ella se quejaba mucho mas.


Última edición por Dra. Sarah Hollander el Lun Abr 29, 2013 8:31 pm, editado 1 vez
avatar
Dra. Sarah Hollander
» Enfermera de Hogwarts

Mensajes : 42
Galeones : 17534
Fecha de inscripción : 17/04/2013
Edad : 49
Localización : Hogwarts

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Yo te curo, tu me curas a mi...- Severus +18

Mensaje por Severus Snape el Mar Abr 23, 2013 9:39 am

-Olvídese de mi mejilla, es solo un corte -le contestó a Sarah despreocupado.

Severus miró a Dumbledore consternado. ¿Cómo se le había ocurrido al director ordenarle algo así? Había cuentos de camas libres en todo el colegio además de la enfermería. Y aunque no las hubiera había más proesoras dispuestas a compartir su habitación un par de noches. Sin embargo Albus había decidido que fuera el quien acogiera a Sarah en su cámara, algo totalmente inapropiado. Severus podía notar las miradas del resto de los profesores puestas en él, como si tuviera que ver algo en el asunto.

-No es... apropiado -protestó Severus-. Debería quedarse en la enfermeria cuidada por Pomfrey.

-Me temo que Pomfrey va a tener que ir a San Mungo con uno de los alumnos. En la carrera a alguien se le han caído un par de pociones encima suyo que han provocado que la ropa se le pegase al cuerpo como el cemento -suspiró-. Así que dado que usted es experto en pociones y tiene más experiencia con este tipo de asuntos que el resto me gustaría que se quedase cuidando de la doctora.

Entonces fue Sarah la que habló en contra de la idea, y Albus le volvió a contestar con la misma negativa. El director no iba a aceptar un no por respuesta.

Una vez en la enfermería, Severus dejó a Sarah en una de las camas y se sentó en el taburete para descansar la rodilla. Ahora que la acción había pasado la rodilla comenzaba a dolerle más si cabía, pero procuraba no hacer ningún gesto que lo delatase: las heridas de Sarah eran lo principal.

Cuando la profesora se desnudó Severus no pudo evitar que sus ojos observasen sus turgentes pechos y su prieta carne, después de todo era un hombre. Aunque tiempo atrás hubiera prometido a los dioses no volverse e enamorar no había dicho nada de no poder admirar el cuerpo de una mujer. Aún así Severus se sentía intimidado por el atractivo cuerpo de Sarah, no estaba acostumbrado a ver medio desnuda a una mujer, y mucho menos a una tan hermosa. Por no decir que había sido su alumna. Aquello estaba mal.

-Deje que la ayude -dijo y tomó la sábana entre sus manos para tapar con ella la desnudez de la profesora. Sin quererlo, el profesor rozó la piel de sus clavículas y del cuello con los nudillos cuando llevó la sábana a la altura de su cuello. Tras esto levantó una mano y la puso con suavidad en la frente de Sarah-. Hum... Tiene algo de fiebre. No creo que sea por las heridas, pero puede que el lazo tuviera veneno. Después de todo no sabemos que puso Longbottom en ese fertilizante. No se mueva -le ordenó con su masculina voz.

Ahora que no le distraía el cuerpo del Sarah todo era más fácil. Severus volvía a ser el mismo, el hombre serio y ensimismado en sus asuntos.

-Creo que tenemos poción de sinoforicarpos y ala de mariposa monarca... Puede que sea lo suficiente poderosa -dijo levantando la sábana para ver uno de lo costados ensangrentados-. Está perdiendo mucha sangre... -murmuró más para si que para ella-. ¿Alguna sugerencia? Después de todo usted es aquí la experta...

-Pruebe una que contenga belladama y huevo de cauro, suelen ser muy efectivas curando cortes -contestó ella, aguantando los dolores.

Severus sabía como curar aquellos cortes sin necesidad de usar enguentos, pero no quería usar su hechizo. No al menos que fuera el último recurso y hubieran descartado todo lo demás, ya que aquello podría traerle problemas. No le interesaba llamar la atención sobre sus poderes, en absoluto.

El profesor se alejó para acercarse al armario de pociones y pasó la yema de los dedos por las etiquetas como si aquello le facilitase la lectura. Cuando encontró lo que buscaba volvió y retiró la sábana con cuidado. Estaba empapada de sangre... El cuerpo de la profesora volvía a estar a su vista y merced, causándole diferentes sensaciones.

-Esto va a dolerle, pero debería funcionar al instante -dijo abriendo el tarro. Severus metió los dedos en aquel ungüento viscoso y lo extendió sin avisar sobre las heridas, aún así el profesor frotó con cuidado la piel, procurando reducir el dolor que podía provocarle todo lo posible. Las manos de Severus, asperas, grandes y frías, viajaron de un costado a otro del vientre de Sarah y luego bajaron por sus piernas, rozando su ropa interior de manera inevitable. La punta de sus dedos se movía con gracilidad inusitada cubriendo hasta los más pequeños rasguños con aquella pasta.

-Dese la vuelta -ordenó con fiemeza y su grave voz sonó por toda la enfermería, haciendo eco contra las paredes.

avatar
Severus Snape
» Profesor/a
» Profesor/a

Mensajes : 46
Galeones : 17528
Fecha de inscripción : 17/04/2013

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Yo te curo, tu me curas a mi...- Severus +18

Mensaje por Dra. Sarah Hollander el Mar Abr 23, 2013 3:38 pm



Ellos dos no volvieron a hablar nada del tema en el que él iba a tener que compartir su camara con ella. Una decision tomada por Albus.Las razones? Desconocidas. Sarah no sabia porque el profesor queria que ella durmiera allí. Quizas el anciano no se le habia escapado las miradas que ella le habia dedicado en la cena, si esto era asi, ella estaba ...realmente jodida porque no le gustaba exponer su corazon de aquella manera. Tendria que hablar con Albus en privado para que no metiera la pata o que mantuviera la boca cerrada. Severus Snape no era ni por asomo un hombre facil, todo al contrario, quizas fuera el hombre mas dificil de la tierra, distante, desconfiado y tan frio que podria congelar toda la habitación si quisiera.

Cuando Snape la dejó en una de la camas, él se sentó frente a ella. Sarah se preocupaba por aquella rodilla y aquel corte que tenia en la mejilla que no dejaba de sangrar. No dijo nada solo ella sabia que mas tarde ella lo curaria si o si, no podia dejarlo con la agonia en aquel silencio.
Se desnudó en silencio y sin tener la mas minima verguenza, él tenia que atender los cortes que el lazo del diablo que habian marcado su piel. Se sentia ardiendo, quizas las raices tenian veneno. Tenia mucho calor y se recostó en la camilla jadeando, en ropa interior, mostrando un cuerpo que solo lo habia visto su difunto marido. Sarah vió los ojos de Severus, negros y profundos viajar por todo su cuerpo y sintió mucho mas calor que antes. Quiso taparse con la sabana y necesitó su ayuda pero cuando él se la prestó sintió un escalofrio que recorrió todo su cuerpo, sus nudillos rozaron las claviculas y el cuello cuando la cubrió con la sabana. Sarah cerró los ojos y suspiró profundamente deseando sentir esa mano sobre la piel. "Debe de buscar el antidoto, posiblemente las raices llevaran veneno o que las heridas se han infectado profesor"- Hizo lo que le pidió, no se movió de la cama, se mantuvo inmovil bajo las sabanas que aun asi dibujaban la forma curvilinea de su cuerpo. "Intenta con esas pociones y para la perdida de sangre, añade tambien pocion reabastecedora de sangre". Ella gemia de dolor porque cada vez que movia el cuerpo, sentia como todo su cuerpo chillaba de dolor. Pero no se quejaba porque no le gustaba mostrarse debil y menos frente a Snape que fué al armario de pociones, esas pociones que él siempre habia hecho para la enfermeria, ahora que él era profesor de DCAO, él seguiria preparandolas?-

Sarah silbó de dolor cuando él retiró la sabana con cuidado que estaba manchada de su sangre. "No se preocupe hagalo"- Sarah cerró los ojos cuando sintió sus dedos embadurnados por aquella pomada deslizarse por las heridas, se le escapó de los labios un gemido de dolor pero no era del todo dolor, era mas que dolor, era placer. Sus dedos era fuertes, rudos y masculinos. Ella se mordió el labio inferior y suspiró profundamente, su bello cuerpo se contorsionaba cada vez que él la tocaba, incluso estaba cerca de perder el control y pedirle mas...mas..MAS!. Pensaba que seria el paraiso tener ese cuerpo sobre el suyo, un cuerpo fuerte, viril y grande que la poseia sin parar haciendola gritar de placer hasta desgarrar sus cuerdas vocales. Sus mejilas estaban tan rojas que le habian dotado un aspecto ruborizado y febril causado por el placer que él le estaba dando solo con sus dedos. Otro gemido salió de sus carnosos labios cuando rozó su ropa interior de manera delicada. Sus heridas se cerraban y sanaban en cuestion de segundos. Ahora ella no podia poner la escusa de que su rubor era causado por la fiebre. Era causado por lo que sentia por él, por el tacto de sus dedos recorrer todo su cuerpo.

Ella se dió la vuelta con delicadeza y lentitud para no sentir daño dejando a descubierto su esbelta y blanca espalda marcada tambien por los latigazos del lazo del diablo. Desabrochó el cierre del sujetado para que él pudiera obrar mejor. Estaba muy nerviosa deseando sentirlo de nuevo, incluso se alegró de que él pudiera ver su cuerpo, sus nalgas casi visibles por aquella lenceria negra parecida a un delicado tanga mostrando las mejilas de aquella parte de su cuerpo, unas nalgas redondas, bien formadas, pequeñas y que conducian a sus largos muslos con una piel interna que estaba ardiendo. "Puede usted proseguir profesor Snape". Le dijo poniendo su mejilla sobre la almohada, mirandolo con un brillo especial en los ojos que viajaron por todo su cuerpo hasta detenerse en su entrepierna.
avatar
Dra. Sarah Hollander
» Enfermera de Hogwarts

Mensajes : 42
Galeones : 17534
Fecha de inscripción : 17/04/2013
Edad : 49
Localización : Hogwarts

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Yo te curo, tu me curas a mi...- Severus +18

Mensaje por Severus Snape el Mar Abr 23, 2013 7:55 pm

Severus podía escuchar los gemidos de dolor de la doctora a la perfección, pero aún así no parecía inmutarse ni tener la intención de dejar de tratarla para evitar que sufriera. Si quería curarse tenía que aguantar un poco más... Sin embargo, según esos gemidos se fueron ampliando el profesor pudo notar algo extraño en ellos que le hizo pensar cosas que habrían hecho enrojecer a cualquiera. Debía de estar imaginándose cosas, eso es... El veneno del lazo del Diablo le estaba haciendo oír y ver cosas que no eran.

Cuando la doctora se dio la vuelta con su ayuda, Severus pudo ver que la lencería que llevaba no dejaba nada a la imaginación. Podía distinguir a la perfección sus esculpidas nalgas y como el hilo del tanga se perdía entre sus piernas. "Esto está mal...", se dijo a si mismo. Nunca antes había sufrido tal tentación

El profesor miró su cuerpo dubitativo y frunció el ceño cuando Sarah fue a desabrocharse el sujetador.

-No hace fa... -empezó a decir, pero la doctora ya había abierto el cierre dejando su espalda a su completa disposición-. Nada. No se mueva, no quiero hacerla más daño del que debería.

"Y tampoco se de la vuelta...", pensó temiendo que lo hciera sin taparse antes y resultase en un momento incómodo. Severus extendió lo que quedaba en el tarro por la espalda de Sarah y por la parte de atrás de sus piernas, peligrosamente cerca de su trasero. Sus manos dieron en dos ocasiones con el cordón que le rodeaba la cintura y que sujetaba la tela con la que se cubría las partes pudendas. El profesor parecía prestar demasiada atención a la piel de la profesora, ligeramente obnubilado por su suavidad. De repente parecía hacer mucho más calor. Severus no quería ser víctima de su deseo, así que separó las manos antes de que los escalofríos que sentía en el bajo vientre se convirtieran en algo que no estaba preparado para afrontar.

Las heridas, por otro lado, parecían cerrarse con facilidad. O eso pensó el profesor de DCAO hasta que se abrieron de golpe y comenzaron a sangrar de nuevo, pero esta vez más profusamente.

-¡Mierda! -juró sorprendido y con las manos y las mangas llenas de sangre mientras intentaba parar la hemorragia. Como no hiciera algo pronto la doctora iba a morir desangrada-. Veneno... ¡Lo sabía! Voy a matar a ese Gryffindor. -rugió de ira.

Esta vez se encontraba en un callejón sin salida, así que hizo lo que tenía que haber hecho desde un principio; Severus sacó su varita y apretó la punta en la carne de la mujer.

-¡Vulnera sanentur! -dijo, y la sangre dejó de brotar.

-¡Vulnera sanentur! -repitió, y las heridas se cerraron formando feas cicatrices.

-¡Vulnera sanentur! -dijo por última vez, y las marcas desaparecieron, dejando la piel lisa y tersa.

Al terminar, Severus apoyó las manos sobre la cama, ligeramente agotado por el esfuerzo mágico. Aquella no era una magia cualquiera, sino una muy poderosa.
avatar
Severus Snape
» Profesor/a
» Profesor/a

Mensajes : 46
Galeones : 17528
Fecha de inscripción : 17/04/2013

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Yo te curo, tu me curas a mi...- Severus +18

Mensaje por Dra. Sarah Hollander el Miér Abr 24, 2013 2:23 pm

Sarah se encontraba gimiendo de dolor y placer tendida en esa cama. Mantenia los ojos cerrados, sus manos eran puños que atrapaban las sabanas sintiendo todas aquellas sensacione que hacian retorcerse. No podia acallar sus gemidos y era consciente de lo que estaba haciendo y de cuales podrian ser las repercusiones ante aquellos actos, pero sus manos, aquellos dedos la estaban llevando por un mundo que lo habia dejado hace años despues de la muerte de su marido. Pensar que ella estaba sintiendo de él mas de lo que podria haber podido imaginar. Sarah quiso quitarse el broche del sujetador para que él no tuviera ningun obstaculo cuando estaba echando la crema en su cuerpo con la ayuda de sus dedos. "Tranquilo, quiero que no tenga ningun problema". Dijo con voz debil y agitada dejandose caer de nuevo en la camilla, cerrando los ojos. "No me hace daño, tranquilo...Todo al contrario, se lo aseguro".

Ella tenia tanta tentación de expresarle lo que sentia con sus manos, cada vez que extendia aquella crema por la espalda se mordia los labios para no gemir de nuevo aunque no pudo evitar que se sobresaltara un poco al sentir sus dedos por la parte de atras de sus piernas, cerca de sus nalgas. Abrió los ojos y giró la cabeza para mirarlo intensamente. "No pares...". Susurró con los labios entre abiertos, con un intenso rubor en las mejillas. Aquello se estaba transformando en un encuentro no medico si no sexual. Seguramente él no entenderia o no se daria cuenta del placer que él le estaba proporcionando. Pero en ese momento y sin que ella lo esperara, Sarah sintió como si le bajara la tensión, como si todos sus signos vitales bajaran de manera subita. Las heridas se le habian abierto de nuevo y ella sentia como las fuerzas se le iban poco a poco causa de la hemorragia. "Tranquilo Severus, estoy bien"- Susurraba tras oirle maldecir contra el estudiante de Gryffindor. A continuación ella oyó a Severus mencionar unas palabras que eran dsconocidas para ella. Acaso era un hechizo? Si, era un hechizo que ella no conocia! Gimió de dolor cuando ponia la punta de la varita sobre sus heridas que magicamente desaparecian dejandole la piel tersa y lisa, sin señal ninguna. "Severus..."- Susurró su nombre cerrando los ojos y abrirlos para verlo agotado, con las manos apoyados en la cama. Habia supuesto un fuerte esfuerzo magico a la hora de hacer ese hechizo que le habia absorbido mucha energia. Él le habia salvado la vida y Sarah estaba sin habla. No podia verlo con la mejilla llena de sangre como lo estaba ella tambien en todo su cuerpo. Alargó su mano que temblaba para coger la suya con firmeza haciendole saber que ella estaba para él, a su lado, mostrando unos sentimientos que expresaban con sus ojos, esos ojos raros, de dos colores que él tanto habia mirado cuando ella era su estudiante. Ella no le dijo nada a respecto solo dejó que el silencio hablara por si solo hasta que ..."Descansa un poco Severus, yo me encargaré ahora de todo".

Ella aun debil agarró de la cama de al lado otra sabana limpia que la uso para cubrir su cuerpo semi desnudo. Cogió su varita con firmeza- "Sientate...voy a la ducha de la enfermeria, vengo enseguida". Se lió la sabana alrededor de su cuerpo y fué hasta el cuarto de baño que estaba helado, un cuarto de baño tallado en piedra, gargolas que le dieron la bienvenida y que abrian paso a la ducha. Dejó caer la sabana al suelo junto al sujetador y el diminuto tanga quedandose completamente desnuda mostrando un cuerpo esbelto, femenino y curvilineo pero manchado por la sangre de sus propias heridas que habian desaparecido. Sintió mitigación cuando el agua templada se deslizó por su piel mojando los largos cabellos que caian por su espalda como cataratas doradas. La imagen de Sarah ahora era parecida a algo irreal. Sus manos se deslizaron por sus pechos, redondos y de turgentes pezones, por su vientre plano y liso marcado por un delicado tatuaje en la zona de la ingle y que lo habia tapado el tanga, el tatuaje marcado del cuerpo esbelto de una leona, igual que su patronus. Pronto se pudo oler el delicioso olor a vainilla y el ambiente se llenó de burbujas que flotaban por todos lados
avatar
Dra. Sarah Hollander
» Enfermera de Hogwarts

Mensajes : 42
Galeones : 17534
Fecha de inscripción : 17/04/2013
Edad : 49
Localización : Hogwarts

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Yo te curo, tu me curas a mi...- Severus +18

Mensaje por Severus Snape el Miér Abr 24, 2013 6:36 pm

-Estoy bien... He estado en peores circunstancias -dijo, y la doctora podía ver por su rostro y su voz que no mentía.

Severus se apartó el pelo de la cara, manchándose la oreja y varios mechones con sangre de la profesora, pero no le importaba. El mago se sentó en el taburete y se frotó las manos intentándo quitarse los retos de ungüento que se había mezclado con el pegajoso y caliente fluido carmesí.

-No debería moverse aún -dijo, pero sabía que no le iba a escuchar. Si en algo no había cambiado la doctora era en eso. La recordaba tan cabezota como cuando unos tiernos once años. De hecho era imposible no acordarse de ella y de todos los alumnos que había tenido aquel año, después había sido su primer curso como profesor, algo que es difícil de olvidar-. Se ve que hablo para las paredes... -suspiró en un susurro echándose hacia atrás y apoyándose en la cama-. Si se cae en la ducha y se abre la cabeza será mi responsabilidad, así que procure no hacerlo... -apuntó con su negro humor.

Cuando la doctora caminó para irse a las duchas, Severus se encontró observando como la tela la envolvía el cuerpo como si se tratase de una estatua griega. El mago se llevó una mano a la cara y se frotó el tabique de la nariz cerrando los ojos y tratando de olvidar esa visión por su bien y el de su mente. Una vez solo volvió a abrir los ojos y buscó un pequeño espejo en la mesita de noche que se encontraba junto a la cama; Snape lo utilizó para mirarse la herida de la mejilla. La verdad que para ser un simple corte tenía mala pinta y no dejaba de sangrar. Probablemente el veneno también estaba empezando a hacerle efecto. Por suerte la herida no era muy profunda y solo había resultado herido en la mejilla, por lo que si situación no era igual de alarmante que en la que se había encontrado la doctora.

Mientras analizaba la herida el vapor que salía de las duchas llegó a donde él se encontraba llenando la enfermería de un dulce olor a vainilla, simplemente irresistible. Severus cerró los ojos deleitándose con la fragancia y después dejó el espejo donde lo había cogido. La verdad es que el también necesitaba una ducha, pero prefería hacerlo en la intimidad de su habitación y de su baño... Aunque en esta ocasión parecía que iba a tener compañía. Snape recordó súbitamente que iba a compartir cámara con su ex-alumna y miró al techo rogando que fuera alguna broma de Albus. La verdad es que no estaba preparado para compartir habitación con nadie, y menos con una mujer como Sarah. Severus era un hombre que disfrutaba de la soledad.

El mago movió a un lado y a otro la cabeza para hacer crujir el cuello y después se desabrochó los primeros botones de la túnica para poder respirar mejor. La verdad es que entre el vapor y la fiebre que le estaba dando comenzaba a agobiarse un poco. Severus cogió un cuenco de metal de los que se usan en la enfermería para dejar el instrumental y lo llenó de agua usando un hechizo. Mientras la doctora se duchaba, el se esforzaba por lavarse la sangre pegajosa de las manos y de la mejilla.

Al ver la sangre teñir de rojo el agua no pudo evitar imaginarse de nuevo el cuerpo que acababa de recorrer con sus manos.

-Que haces Severus... -se dijo-. Tu mente está jugando contigo.
avatar
Severus Snape
» Profesor/a
» Profesor/a

Mensajes : 46
Galeones : 17528
Fecha de inscripción : 17/04/2013

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Yo te curo, tu me curas a mi...- Severus +18

Mensaje por Dra. Sarah Hollander el Miér Abr 24, 2013 7:30 pm

"Si me llego a caer en la ducha sé que tendré alli a mi heroe". Comentó riendose un poco camino a la ducha con paso lento dejando que la sabana la cual rodeaba su cuerpo hiciera descubrir las curvas femeninas que él mismo habia visto. Sarah habia disfrutado de sus manos y seguramente no volveria sentirlas. Aquello habia sido algo fortuito. Esto era lo que ella pensaba mientras se estaba duchando sintiendose mas y mas relajada por el delicioso olor a vainilla y por el agua templada que corria por todo su cuerpo.
Su cuerpo se quedó libre de cualquier mancha de sangre. Cerró el grifo del agua, cogió una toalla y secó su cuerpo lentamente causa de la debilidad. Se habia traido la varita consigo asi que no le costó trabajo en adaptar por medio un sencillo encantamiento esa toalla alrededor de su cuerpo sin temor a que cayera y quedara completamente desnuda ante Severus.

Entró de nuevo en la enfermeria con los restos de ropa interior que le quedaban que tambien habian quedado destrozadas por el lazo del diablo. Ella aun estaba un poco debil pero lo bastante fuerte para andar. Vió como Severus se estába quitando los restos de sangre de las manos y de la herida en la mejilla. Ella fué hasta uno de los muebles en donde estaban todas las pocimas y unguentos. Buscó una en especial con aquel tipo de letra picuda y elegante, era su letra sin duda. "Esencia de murtlap, es perfecta para estas heridas y cortes". La cogió y volvió hacia donde estaba Snape. "Por favor, Severus. Sientate". Cogió su mano y lo hizo sentarse sobre una cama. Ella abrió el bote de cristal de roca y embadurdó dos dedos en la crema para luego de manera atrevida meterse entre sus piernas y levantar su rostro con el pulgar y indice de la mano que estaba limpia. "Dejame que te eche la crema, Severus, el corte desaparecerá en segundos, ya veras". Sarah con suavidad deslizó la crema por la herida de la mejilla, algunas veces mirandolo a los ojos y inundandose en ese negro profundo. Ella sabia que si alguien entraba y la viera a ella con solo una toalla enrollada al cuerpo, con los cabellos mojados, entre las piernas del profesor de Pociones, iban a pensar mal pero a ella no le importa. Solo queria curar su rostro de aquel corte, le debia demasiado y ella queria hacerlo. "No se mueva, asi...puede que le escueza un poco"
avatar
Dra. Sarah Hollander
» Enfermera de Hogwarts

Mensajes : 42
Galeones : 17534
Fecha de inscripción : 17/04/2013
Edad : 49
Localización : Hogwarts

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Yo te curo, tu me curas a mi...- Severus +18

Mensaje por Severus Snape el Miér Abr 24, 2013 8:35 pm

Severus frunció ligeramente el ceño cuando la sanadora aplicó aquel mejunje en su herida, pero no se quejó. De hecho dejó de sentir el dolor cuando encontró los ojos de Sarah con los suyos. Se le había olvidado que tenía cada uno de un color diferente, algo que le sorprendió cuando la vio por primera vez cuando aún era muy pequeña. Se preguntaba que le estaría pasando a ella por la cabeza en aquel momento.

El profesor tomó la mano de la sanadora por la muñeca cuando creyó que ya era suficiente, y se bajó de la cama para erguirse a escasos centímetros de ella; alto y oscuro. El pelo le caía a ambos lados de la cara, empapado por el agua con el que había tratado de limpiarse y con varios mechones de pelo pegados a la mejilla y a las sienes. El agua le resbalaba por una de los costados hasta la barbilla, y de ahí al suelo.

-¿Qué le parece esto? Recuerdo que su primer día de colegio fue mucho más tranquilo que este. Y hoy, veinte años después, se encuentra curando las heridas a su antiguo profesor tras haber estado a punto de morir.

El mago soltó la mano de la muñeca de la profesora e inesperadamente comenzó a desvestirse. Severus desabrochó cada uno de los botones de la túnica con la que se cubría el torso y se la quitó para tendérsela a Sarah sin muchso miramientos.

-Póngase esto, las mazmorras ya están muy frías en esta época del año. La humedad te cala los huesos. No puede bajar... así -apuntó bajando la mirada hacia la toalla con la que se cubría el cuerpo, si eso era cubrir...

Cogió la tela con la que había cubierto a Sarah al traerla aquí y la enrolló para ponerla bajo el brazo. Ya tendría oportunidad de lavarla más tarde. Severus comenzó a caminar hacia la puerta con una pronunciada cojera.

-No quiero seguir aquí, y usted necesita descansar. ¿Viene o se queda? -preguntó volviéndose hasta quedar de perfil y girando la cabeza para mirarla sobre el hombro.

La respuesta de la doctora fue obvia, así que ambos pusieron marcha hacia las mazmorras. Los pasillos ya estaban vacíos a esa hora de la noche, así que no encontraron a nadie en ellos, lo cual facilitó las cosas: lo último que deseaba Severus es que le vieran entrando en su habitación con la nueva sanadora medio desnuda.

Cuando llegaron a la puerta de su habitación, Severus sacó una llave de hierro y la encajó en la antigua cerradura. El cerrojo brilló con una leve luz, indicando que estaba encantado, y se abrió con un crujido cuando el profresor giró la llave.

-Pase -dijo y dejó que Sarah entrase primero.

La habitación era grande y espaciosa, sorprendentemente cálida y seca para encontrarse en las húmedas mazmorras. Esto se debía a que en la pared en la que se encontraba la puerta, una chimenea de grandes dimensiones iluminaba y desprendía una gran cantidad de calor. Al entrar los pies de ambos fueron bienvenidos por una suave y grande alfombra de estilo persa. Los techos eran altos, las paredes estaban cubiertas por cortinajes y tapices para cubrir la fría rpiedra y preservar el calor. En el centro, una mesa de té llena de libros y pergaminos descansaba delante de un cómodo sofá de cuero. No muy lejos de aquí una mesa de escritorio se encontraba llena de probetas, plumas y más pergaminos e instrumental raro. Junto a esa mesa había una puerta cerrada que probablemente fuera el baño. A parte de la gran chimenea, lo que más destacaba en la habitación era la cama que se encontraba en una de las esquinas: un lecho de matrimonio, suficientemente grande para dos personas cubierto con cómodos cojines y una colcha de color verde oliva.

El cuero, los regios muebles y los colores oscuros de las telas hacían que la habitación tuviera un ambiente muy masculino e intoxicante.


PD: es muy largo, peor es que he tenido que describir como iban y la habitación xD. Ya lo siento, espero que te guste!
avatar
Severus Snape
» Profesor/a
» Profesor/a

Mensajes : 46
Galeones : 17528
Fecha de inscripción : 17/04/2013

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Yo te curo, tu me curas a mi...- Severus +18

Mensaje por Dra. Sarah Hollander el Jue Abr 25, 2013 3:26 pm

Cuando Snape cogió su muñeca de manera dominadora, ella lo miró a los ojos quedandose obnubilada, en silencio, tensa, con deseos de acariciar su rostro de nuevo, de besarlo y de hacerle el amor sin parar. Pero...aquello era infactible e imposible. Él no mostraba signos de ser correspondida. Asi que no quiso arriesgarse quizas para no sentir dolor. Ahora lo que ella queria era apartarse y alejarse de él. Pero no quiso mostrarse debil ni menos que la viera cobarde. Lo demostró cuando él se bajó de la cama y se alzó a toda su altura a escasos centimetros de ella que intentó tragar y dejar libres sus ojos hacia su pecho, hacia aquellas manos que desabrochaban los interminables botones de su levita negra y descubrian un ajustado chaleco negro de paño. Sarah no pudo evitar sentirse atraida por aquella vision, estaba en silencio, sin habla, mirando ese cuerpo que parecia que solo era para sus ojos. Pensó en como se sentiria con aquellos brazos alrededor de su cuerpo. "Me parece que las cosas cambian. Ahora yo estoy curando a mi viejo ex profesor de pociones que me ha salvado mi vida".

Cuando le ofreció la levita, ella no dudó en cogerla y ponersela. Pronto percibió su olor personal, un olor a crema de afeitar con aroma a especias, a eucalipto y a menta, seguramente lo habria hecho él, con sus propias manos. Su mente pensó de manera calenturienta al pensar en verlo afeitarse con navaja con tan solo una toalla alrededor de su cintura. Por Merlin! menuda tentación y mas si ella iba a tener que dormir en su camara. "Gracias, Snape". La levita le estaba enorme y podia cerrarla girando casi toda su cintura cubriendo sus largas piernas y ocultando su escote tambien.

Ella lo siguió por los pasillos en silencio, cerrandose mas la levita alrededor de su cuerpo. Igualaba su paso ya que Sarah no era una mujer pequeña, todo al contrario, era alta y esbelta. Llegaron a la puerta de su camara y Sarah esperó en silencio, entrecerró los ojos al sentir el brillo de aquella leve luz como signo de aque la cerradura estaba protegida por un hechizo que solo él sabia romper.

Entró primero cuando él se lo dijo, lo miró a los ojos antes de hacerlo, con pasos lentos, mirando todo a su alrededor. Casi se le abrió la boca al ver aquella camara que era enorme, muy calida por el fuego de aquella chimenea de grandes dimensiones que estaba tallada en piedra negra. Sus fosas nasales se abrieron al percibir el olor a tinta, a libros antiguos y a madera quemada. Sus ojos no paraban de moverse por todos lados hasta que cayeron en aquella enorme cama de matrimonio de sabanas negras y verdes color esmeralda. Sus mejillas se ruborizaron un poco al tener malos pensamientos; Él haciendole el amor de manera salvaje sobre aquella enorme cama oyendose solo sus gemidos y su gritos. "Por favor podrias dejarme una camisa para dormir, mis maletas estan en el primer piso y no tengo nada de ropa". Ella apretó con fuerza la su ropa que estaba destrozada contra su pecho. Se acercó a la cama y se sentó dejando a descubierto sus largas piernas. No queria arrugar y ensuciar su levita, asi que se la quitó doblandola con cuidado y quedandose solo con la toalla que rodeaba su cuerpo desnudo. Con los dedos intenta peinar los cabellos y con movimientos sinuosos se quita los zapatos negros de tacon lentamente sin dejar de mirarlo a los ojos y sin darse cuenta de la postura que habia adoptado sobre su cama. Si cayera la toalla, quedaria completamente desnuda ante sus ojos.
avatar
Dra. Sarah Hollander
» Enfermera de Hogwarts

Mensajes : 42
Galeones : 17534
Fecha de inscripción : 17/04/2013
Edad : 49
Localización : Hogwarts

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Yo te curo, tu me curas a mi...- Severus +18

Mensaje por Severus Snape el Jue Abr 25, 2013 5:16 pm

Severus la miró un instante antes de volverse hacia uno de los armarios. Abrió una de las puertas descubriendo unos cuantos trajes completos, algunos más formales que otros, pero todos oscuros. Las manos del profesor tiraron de una de las perchas hasta sacar una camisa blanca.

-Solo tengo esto, aunque si tiene frio puedes usar una de mis batas. Está junto la puerta, en el perchero -dijo acercándose a ella y dejando la camisa en la cama. A Severus no le pasaron desapercibidas las piernas de la doctora, largas y torneadas, pero procuró no deleitarse en exceso-. La ropa rota puede tirarla a la chimenea... o arreglarla, lo que prefiera.

El hombre se dio la vuelta y caminó cojeando hacia el centro de la habitación mientras se desabrochaba el chaleco. Al quitárselo lo dejó tirado en el sofá y se acercó a un espejo de cuerpo entero que nos e encontraba muy lejos de allí. El profesor observó su imagen en el reflejo: la sangre de la cara y la camisa empapada. La verdad es que le recordaba a cuando volvía a casa durante la guerra, cuando casi no había cumplido los veinte y ya tenía más cicatrices de las que le hubiera gustado tener. No le gustaba esa imagen.

-Voy a ducharme, puede quedarse la cama. Yo me echaré a dormir en el sofá -anunció desabrochándose los primeros botones de la camisa-. Mañana tengo una clase a primera hora y tengo que levantarme bastante pronto, así que tendrá que levantarse conmigo.

Dicho esto Severus entró en el baño y cerró la puerta tras de si. El baño, aunque Sarah no podía verlo, era sencillo, más sencillo que su cuarto. Tenía una bañera grande, de las que hacen esquinas, y varios grifos, como los de los baños de prefectos. Snape los abrió todos y la mezcla de jabones y sales llenó la estancia y atravesó las rendijas de la puerta para colarse en la habitación. El profesor tiró la camisa ensangrentada a un cubo con ropa sucia, se quitó los zapatos y se desabrochó los pantalones para dejarlos caer junto con su ropa interior. Cuando estuvo completamente desnudo se metió el la ducha y se frotó hasta quedar limpio por completo.

Cuando terminó se vistió con unos pantalones de pijama de hombre y se envolvió el torso con una fina bata de seda. No tardó entrar de nuevo al cuarto con el pelo húmedo y echado hacia atrás como si tuviera gomina.
avatar
Severus Snape
» Profesor/a
» Profesor/a

Mensajes : 46
Galeones : 17528
Fecha de inscripción : 17/04/2013

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Yo te curo, tu me curas a mi...- Severus +18

Mensaje por Dra. Sarah Hollander el Jue Abr 25, 2013 5:44 pm

Ella cogió la camisa blanca que le habia prestado para dormir, el tacto era suave, mas suave que el algodon parecida a la seda. "Gracias profesor Snape". Ella la dejó con cuidado sobre la cama como si fuera un valioso objeto. Lo que mas le gustó es que olia a él, a ese olor a hierbas aromaticas, el mismo olor que su crema de afeitar. "Si, creo que es mejor que la tire a la chimenea, no tiene solución, tiene enormes sietes. Espero que mañana el pasillo esté descubierto porque tengo la maleta en mi cuarto, si no, tendré que estar aqui porque no tengo ropa"- Suspiró cansada echando al fuego aquella ropa, pensando que no le gustaria a él tenerla sin ropa en su cuarto. Cuando lo supieran todo...ella no iba a poder mirar a ningun profesor.

"Dejeme ver su rodilla cuando termine de ducharse por favor, profesor. Podria administrarle alguna pomada para el dolor. No puede estar aguantando esa agonia toda la noche". Sarah queria ayudarlo, se lo debia porque él le habia salvado la vida. Su atención fué directamente hacia aquellos botones que Snape empezó a desabrochar para ver la primera vision de su torso. Ella apartó la mirada avergonzada.

"Pero...podemos compartir la cama, es bastante grande para los dos. Severus, por favor. Debe de descansar... Si lo que le preocupa es que puedo tocarle, no debe preocuparse podria taparnos yo con las sabanas y usted con la manta de esta manera nuestros cuerpos no se tocarian". Sarah se ruborizó un poco cuando dijo aquello. "Me despertaré con usted, no se preocupe, pero tendré que quedarme aqui por que no tengo ropa ninguna"

Cuando Severus fué a ducharse, ella aprovechó para quitarse la camisa. Desnuda, secó un poco su cuerpo conla toalla suavemente.Pronto pudo oler el delicioso olor a jabon y a sales. Miró la puerta y vió que estaba entreabierta. Se abrochó los botones de la camisa que le llegaba hasta las rodillas pero al ser tan liviana al resplandor de la chimenea se podia ver las perfectas redondeces de su cuerpo, sus redondos pechos y sus erectos pezones. Se atrevió a acercarse a aquella puerta donde salia un vapor agradable.

Con los pies de puntillas se acercó sigilosa, ella no la abrió mas porque tuvo una vision bastante esclarecedora del interior del cuarto de baño. Severus bajo el agua caliente, Sarah apartó los ojos cuando vió aquellos hombros anchos y musculosos, esa espalda fuerte marcada por ....cicatrices. De sus labios salió su nombre pero sus ojos siguieron bajando por su cuerpo hasta llegar a sus nalgas redondas y duras. Un solo movimiento de su cadera para descubrir la forma de su miembro. Sarah se le abrió la boca, retrocedió dando varios pasos hacia atras y llegó hasta la cama donde se tapó con las sabanas y la manta, encogida, esperando que se le pasara ese rubor. Cerró los ojos y a los pocos minutos él salió del cuarto de baño vestido solo con unos pantalones oscuros de pijama y una bata de seda...y su cabello...Por Merlin su cabello! Que tentación! Ella respiró varias veces, abrió los ojos de nuevo para intentar comportarse normal. "Severus, ya sabes que puedes acostarte aqui en la cama....No tengo sueño". Le dijo intentando no pensar en esa imagen que se habia clavado en su cabeza.
avatar
Dra. Sarah Hollander
» Enfermera de Hogwarts

Mensajes : 42
Galeones : 17534
Fecha de inscripción : 17/04/2013
Edad : 49
Localización : Hogwarts

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Yo te curo, tu me curas a mi...- Severus +18

Mensaje por Severus Snape el Jue Abr 25, 2013 6:34 pm

El hombres se quedó en el centro de la habitación mirando a la sanadora ocupando su cama. La única mujer que se había imaginado dentro de aquellas sábanas había sido Lily, pero nunca había ocurrido, y sin embargo ahora la ocupaba una ex-alumna, más irreal si cabía. La ida de compartir cama con ella le incomodaba sobre manera.

Severus se pasó una mano por el pelo húmedo y se sentó en el sofá.

-Creo que prefiero el sofá. No se moleste, pero no me parece apropiado... -dijo siento honesto. Nunca había compartido una cama con nadie.

El hombre frunció el ceño al estirar la pierna y se frotó la rodilla sobre la tela. Estaba empezando a preocuparse por su lesión, probablemente tuviera algún tendón afectado o una fisura en el hueso. Para verlo mejor se arremangó la pernera del pijama para descubrir una pierna musculosa y varonil. Al subir la tela por encima de la rodilla pudo ver que tenía la zona de la rótula de un color morado muy poco halagüeño. Severus suspiró y se echó hacia atrás en el sofá, estando en esa postura volvió el rostro hacia la cama.

-¿Cree que puede ayudarme con esto? -peguntó. Estando en esa postura la bata se le abría lo suficiente como para que se le viera parte del torso. Tenía los pectorales marcados, aunque no mucho, pero si lo suficiente para que estuvieran bien definidos, cubiertos en el centro por una fina capa de pelo que se convertía en una línea y se perdía entre la tela de la bata que bajaba a la entrepierna-. Tengo pociones curativas en aquel armario, pero no me gustaría utilizar ninguna sin saber exactamente en que consiste la lesión, no quiero que me salgan huesos extra si solo resulta ser un golpe.
avatar
Severus Snape
» Profesor/a
» Profesor/a

Mensajes : 46
Galeones : 17528
Fecha de inscripción : 17/04/2013

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Yo te curo, tu me curas a mi...- Severus +18

Mensaje por Dra. Sarah Hollander el Jue Abr 25, 2013 7:29 pm

"Lo entiendo, no se preocupe". Sarah lo entendia realmente, él era un caballero y él jamas se atreveria a hacer nada que pudiera atentar contra su educación estrictamente inglesa. La mente de Sarah se llenó de preguntas; Seria ella la unica mujer que habia dormido en aquella cama? La unica la cual habia estado debajo de aquellas sabanas suaves que ahora estaban calientes con el calor de su cuerpo?.

Sarah intentó tragar al ver como él se pasaban por la mano por el cabello humedo y se acostaba en aquel sofá el cual él iba a pasar toda la noche. Se quedó un poco absorta cuando él subió la tela del pantalon para mostrar una rodilla hinchada y enrojecida causa del golpe. Sarah ya se estaba levantando para ir con él antes de que le dijera nada. Por el camino se bajaba la camisa para que no se viera nada inndebido ya que estaba completamente desnuda.


"Si, dejeme ver por favor"
. Sarah lo miró un momento y se centró en aquella rodilla que tenia mal aspecto por el golpe.Aunque no pudo controlar sus ojos traviesos que viajaron por aquel torso desnudo, musculoso y viril que mostraba cuando la bata se deslizaba suavemente por la piel. Esa linea de vello que desaparecia entre la tela de la bata que bajaba por aquella entrepierna. Sarah se estaba poniendo mala, ruborizada y nerviosa. "Si, si, voy a ver las pociones, va a necesitar una para la inflamación y otra para la lesion. Por lo que veo no tiene ninguna fractura ya que puede moverla. Puede ser que tenga una pequeña fisura. Dejeme ver en su despensa personal. Accio varita!". Ella se levantó atrapando su varita que fué a su mano directamente, con un movimiento gracil hizo aparecer unas cuantas vendas limpias y suaves que le servirian para vendar su rodilla. Cayeron sobre una pequeña mesita que habia al lado del sofá.

Sarah abrió el armario para encontrarse con mas de cincuenta pociones y pomadas que se disponian de manera ordenada, catalogada con su letra elegante y picuda. A ella le costó varios minutos para encontrarlas, poniendose de puntillas para poder cogerlas haciendo que su camisa se levantara de manera peligrosa para mostrar sus muslos y....el comienzo de sus nalgas!.- "Ya os tengo"- Cogió dos pequeños tarros de cristal de roca y fué hasta él arrodillandose a su lado. Con su varita hizo recoger sus largos y dorados cabellos que terminaban en hermosos bucles. Sus ojos se centraron en la lesión y sus manos tocaron delicadamente la zona sintiendo la hinchazon y viendo el rubor de la piel. "Duele?". Le preguntó suavemente mirandolo a los ojos- "Voy aplicarte las dos pomadas y ponerte esta venda. Mañana tu rodilla estará perfectamente". Embadurnó dos dedos en la primera pomada que era la inflamatoria y la fué dispersando lentamente sobre su piel. Sarah intentó tragar de nuevo cuando sintió los musculos de su fuerte pierna tensarse al contacto. Durante la curación, ella apenas lo miraba, mas bien absorbia la vision de aquela poderosa pierna. Estaba tan ensimismada que por un momento su mano subia por su entrepierna que la tenia ardiendo solo hasta donde cedia la tela. Y cuando ella se dió cuenta de lo que estaba haciendo rapidamente cogió una venda diciendo- "Tenia que asegurarme de que la zona no estuviera inflamada. Ahora doble la rodilla un poco...". Con cuidado cogió su muslo y la pierna por debajo de la rodilla para que apoyara el pie sobre el sofá y comenzó a vendar la zona lentamene con cuidado, dejando que su pulgar acariciara la piel de su muslo.
avatar
Dra. Sarah Hollander
» Enfermera de Hogwarts

Mensajes : 42
Galeones : 17534
Fecha de inscripción : 17/04/2013
Edad : 49
Localización : Hogwarts

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Yo te curo, tu me curas a mi...- Severus +18

Mensaje por Severus Snape el Jue Abr 25, 2013 8:17 pm

Severus entreabrió la boca cuando vio como su camisa flotaba sobre la piel de la doctora cuando esta caminó hacia el armario de pociones. Y cuando se estiró y pudo verle el inicio de las nalgas tuvo que tragar saliva. Estar en aquella habitación con Sarah se estaba volviendo una tortura inimaginable. ¿Quién podía haber imaginado que la cría de once años se iba a haber convertido en una muejr como aquella? Si aquella mañana le hubieran dicho que iba a tener a una ex-alumna prácticamente desnuda en su habitación de las mazmorras se habría reído en sus caras.

Severus frunció el ceño y gimió levemente cuando la profesora puso las manos en su rodilla. Ya no podía ocultar el dolor, se estaba volviendo demasiado intenso. Pero para sensación inensa la que sintió cuando vio como la mano de su ex-alumna se deslizaba por su pierna hasta llegar peligrosamente cerca de su entrepierna. El profesor fue a decir algo para pararla, pero cuando abrió la boca para advertirla ella ya había retirado la mano, excusándose como que simplemente era una auscultación rutinaria. Severus dejó escapar el aire de sus pulmones y volvió a recostarse, echando la cabeza para atrás y cerrando los ojos mientras notaba como los ungüentos comenzaban a hacer efecto.

Cuando notó que comenzaba a vendarle Severus la observó detenidamente con sus profundos ojos negros; cada gesto, cada expresión, cada detalle de su cara que pudiera desvelarle algo, un secreto, una parte de verdad-. ¿Por qué ha venido, profesora? Podría estar trabajando en San Mungo perfectamente, o en cualquier centro de sanación del mundo y ganar mucho más dinero. ¿Por qué Hogwarts?

El detalle de que estaba cubierta únicamente por una de sus camisas le seguía sin pasar desapercibido.... Y atrayente. Severus se imaginó a si miso levantándose y echándose sobre la profesora para recorrer sus clavículas y su cuello con la lengua, y por un momento deseó que la mano de Sarah hubiera ido más lejos cuando estaba tocándole la pierna... Aunque solo pro un momento. Temiendo sus propios pensamientos impuros, Severus apartó la mirada de nuevo, recostándose y mirando al techo, intentando olvidar lo que pasaba en sus pensamientos.

Iba a matar a Albus, eso lo tenía muy claro. Ya le habían ordenado hacerlo si Draco no tenía los huevos suficientes. Severus se lo había contado al director y él sorprendentemente le había dicho que lo hiciera, que ya estaba mediomuerto y que su asesinato haría más bien que mal; demostraría al mundo que había problemas por mucho que el ministerio tratase de ocultarlo. Severus se había negado rotundamente, pero ahora comenzaba a replanteárselo... "Maldito viejo bromista".
avatar
Severus Snape
» Profesor/a
» Profesor/a

Mensajes : 46
Galeones : 17528
Fecha de inscripción : 17/04/2013

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Yo te curo, tu me curas a mi...- Severus +18

Mensaje por Dra. Sarah Hollander el Jue Abr 25, 2013 8:55 pm

Parecia que sus manos le ardian cada vez que tocaba su piel, Sarah se estaba poniendo mala, tener ese cuerpo masculino frente a ella, tumbado en ese sofá. Ahora, el unico deseo que ella tenia era ponerse sobre él y hacerle el amor de tal manera que él jamas iba a poder olvidarlo. Montarlo de manera salvaje, sin parar, embistiendo le de tal forma para que él sintiera la sensación de ser poseido, ese calor y esa deliciosa presión de sus sexos apretados, unidos, frotandose sin parar, besos, caricias y gemidos que se oyeran en aquella habitación toda la noche...

Sarah despertó de aquel ensoñamiento cuando lo oyó gemir por el dolor que tenia en la rodilla. "Tranquilo, termino enseguida". Sarah se dió prisa en vendar la zona lesionada pero teniendo cuidado de no hacerle daño.

Tras oir su pregunta se detuvo y con cuidado puso su pierna sobre el sofá. Su rodilla habia quedado perfectamente vendada. El dolor seguramente habria desaparecido o habria ido a menor. "He venido para hacerle un favor al profesor Dumbledore, él fue quien me ofreció este puesto de trabajo necesitaba una buena medimaga y quien iba a ser mejor?". Sarah bromeó guiñandole un ojo. "Nah, la verdad es que me preferia a mi antes que cualquiera, yo estudié aqui y para mi Hogwarts lo fué todo, mi hogar y el lugar donde me protegió de mi padre, la mano derecha de Lord Voldemort, el cabron que mató a mi madre cuando yo tenia nueve años. Gracias a Dumbledore, tuve un hogar y una familia aqui. Sobre todo tuve al profesor que me convirtió en lo que soy ahora. Gracias a las notas que obtuve en Pociones en los T.I.M.O.S, me abrieron muchas puertas".
Se inclinó para ver el estado del corte de la mejilla que habia sangrado como una herida de guerra. Habia desaparecido, no habia ninguna señal de cicatriz. Sarah fijó sus ojos en los suyos, negros y profundos, magneticos. "Bueno..."

'Alejate, alejate antes de que hagas algo de lo que puedas arrepentirte...'

Cogió de nuevo su varita y hizo conjurar una manta suave y de textura gruesa para que él no pasara frio. La cogió de dos extremos y cubrió con ella su cuerpo. "No quiero que se resfrie profesor". Le dijo con voz suave mientras cubria sus pies para que no se helara y doblaba la manta a la altura de su pecho. Sonrió nerviosa tras haber caido en la delicada vision de su torso que ...habia tocado con sus dedos cuando le extendió la manta! Sarah sintió una descarga electrica que recorrió todo su cuerpo. "Bueno, ya vuelvo a la cama...". Decia un poco nerviosa alejandose del sofá para luego caer en la cama. No se tapo si no que estiró sus largas piernas y muslos entra las suaves sabanas. Su esbelto cuerpo cayó sobre aquel colchon duro y comodo y su mejilla sobre la almohada acompañandola sus cabellos que caian por la espalda, la camisa habia subido de manera tentadora mostrando un poco mas de aquella zona que él si quisiera podria cogerla detras y hacerle el amor de manera salvaje, montandola hasta caer desfallecida sobre el colchon. "Buenas noches, Severus. Intenta dormir un poco"
avatar
Dra. Sarah Hollander
» Enfermera de Hogwarts

Mensajes : 42
Galeones : 17534
Fecha de inscripción : 17/04/2013
Edad : 49
Localización : Hogwarts

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Yo te curo, tu me curas a mi...- Severus +18

Mensaje por Severus Snape el Vie Abr 26, 2013 2:54 pm

"Sobre todo tuve al profesor que me convirtió en lo que soy ahora".

-¿Quién, Dumbledore? -pregunta, aunque la verdad es que no le interesa demasiado. Lo que más le choca es lo de su padre hasta ahora no había recordado de donde venía el apellido Hollander. Esperaba que no le trajera problemas con Lord Voldemort... "Has venido a la boca del lobo", pensó.

Severus no le dio las gracias a Sarah cuando le echó la manta por encima. No se lo había pedido y la verdad es que se había sorprendió por el gesto, pero el profesor era demasiado serio y en ocasiones le avergonzaba reconocer que se sentía agradecido por la ayuda de otras personas. Era un hombre al que le gustaba valerse por si mismo. Cuando decicieron ir a dormirse, las velas se apagaron y el fuego de la chimenea se redujo, aunque siguió lo suficientemente vivo como para dejar la habitación en una íntima y cálida penumbra.

Spoiler:
Severus carraspeó cuando la sanadora se tumbó sobre su cama y la observó disimuladamente. El profesor pudo ver como Sarah se estiraba comenzando a adormilarse y como la tela de la camisa se tensaba y se deslizaba hacia arriba revelando de nuevo las bajas curvas de la mujer. Sus nalgas, tersas y redondas, estaban perfectamente delineadas por la cálida luz de la chimenea.

Severus le habría dicho algo, pero Sarah parecía haberse quedado dormida y no se atrevía a despertarla y a avergonzarla haciéndola darse cuenta de como se encontraba de descubierta. El profesor se imaginó levantándose, acercándose con cuidado. En su ensoñación se atrevía a tocar ambas nalgas con sus manos mientras apoyaba una pierna sobre el colchón, sigiloso para no despertarla. Sus manos, fuertes y grandes, se deslizaban por su piel colándose sin obtener resistencia por debajo de la camisa, levantándosela y desvelando una cintura fina y apetecible. Sus labios, acompañados de su cálido aliento, cubrían de besos la parte baja de su espalda mientras Sarah se retorcía de placer bajo el peso de su cuerpo.

Pero claro, aquello solo estaba en su cabeza. Severus no necesitó tocarse la entrepierna para saber que estaba comenzando a excitarse, le palpitaba con suficiente fuerza contra los pantalones como para notarlo sin necesidad de comprobarlo. El hombre respiró hondo y se frotó la cara con ambas manos intentando relajarse. Todo sería más fácil si Sarah se hubiera metido entre las sábanas, pero su cuerpo seguía ahí al descubierto, tentándole.

Ya no había vuelta atrás, la presión de su entrepierna le imposibilitaba dormir y aunque había intentado ignorarla para ver si se relajaba, no parecía tener intención de remitir y empezaba a doler. El hombre se levantó dejando la manta atrás y se fue al baño, esperando que aquel entorno frío de piedra y baldosa cortase la incipiente erección. Si hacía falta se daría una ducha fría. Ya se inventaría alguna excusa.
"Esto es ridículo...", pensó. Se sentía como un adolescente y odiaba aquella sensación. Por suerte solo iba a ser una noche.
avatar
Severus Snape
» Profesor/a
» Profesor/a

Mensajes : 46
Galeones : 17528
Fecha de inscripción : 17/04/2013

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Yo te curo, tu me curas a mi...- Severus +18

Mensaje por Dra. Sarah Hollander el Vie Abr 26, 2013 3:51 pm

Sarah se habia dormido profundamente en aquella enorme cama que solo era para ella esa noche. Su cuerpo estaba sobre las sabanas, no se habia tapado ya que el ambiente era muy calido y agradable y se sentia segura teniendo a Severus a su lado. Estaba cansada, muy cansada ya que el viaje habia sido muy largo y tedioso. Cuatro horas en tren y una hora y media en coche de caballos para llegar a Hogwarts. Junto con lo ocurrido con el lazo del diablo habia caido muerta en la cama durmiendo profundamente aunque no duraria mucho en despertarse. Abrió los ojos quedandose sentada sobre la cama de cuclillas y vió que Severus no estaba en el sofá, se habia levantado. Ella se preocupó porque creia que Severus se encontraba mal o le dolia mucho la rodilla. Asi que se levantó lentamente y caminando de puntillas se coló en el cuarto de baño no sin antes llamar. "Severus, estas bien?" Su voz fué muy suave, abrió lentamente la puerta. Se lo encontró de pie junto al lavabo, él parecia estar echandose agua en el la nuca, en la cara y en el pecho. Sarah pensó que por el dolor él se habria mareado o algo parecido. Entró con pasos sigilosos, sus ojos fueron a su rodilla claro esta porque alli tenia la herida pero lo entendió todo cuando se fijó en su entrepierna. "Ehm...". Estaba nerviosa, muy nerviosa pero sus ojos no podian apartarse de aquella enorme ereccion. 'Entonces esa ereccion era por ella?'.Pensaba subiendo su mirada hasta su pecho mojado por los intentos de haber hecho desaparecer aquella ereccion. 'Entonces yo...le atraigo? Me encuentra atractiva? Vamos, Sarah por favor! Eres muy atractiva si no le atrayeras, él seguramente fuera gay!'.

Esa señal la bastó para hacer lo que sus instintos le pedian. 'Pero que experiencia con mujeres tenia? Habia tenido relaciones con alguna mujer? Ella era la primera?'. Demasiadas preguntas sin respuestas pero que seguramente no las necesitaba. Ella las sabria en ese mismo momento sin que él abriese la boca. Asi que Sarah se acercó a él sin apartar sus ojos de los suyos y dudidativa puso una mano sobre su pecho que estaba ardiendo y sus musculos en tension. "Severus, no hace falta que escondas lo que sientes. No quiero que escondas tus deseos....porque yo no lo voy hacer". Sus dedos apartaron la tela de aquella bata descubriendo su torax y a continuó dirigió los dedos a los botones de la camisa desabrochandolos lentamente sin apartar sus ojos de los suyos, mostrando poco a poco aquella piel que estaba oculta hasta que se la quitó quedandose desnuda frente a él."Quiero hacerte el amor, lo sabes verdad?..."Las yemas de sus dedos acariciaron la piel del torax lentamente hasta descender hasta la abertura de sus pantalones. "Siempre he estado enamorada de ti, si no te diste cuenta es que realmente estabas ciego". Acercó los labios a la piel de su pecho dejando exhalar su aliento calido. Sonrió cuando la piel se volvió de gallina. La besó con ternura saboreandola e sintiendola. Su mano se descendió por dentro de los pantalones hasta dejar escapar un gemido al tocar por primera vez su miembro largo y duro. "Dejame aliviarte". Susurró sin dejar de besar su pecho y empezar a mover su mano lentamente alrededor de su miembo.
avatar
Dra. Sarah Hollander
» Enfermera de Hogwarts

Mensajes : 42
Galeones : 17534
Fecha de inscripción : 17/04/2013
Edad : 49
Localización : Hogwarts

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Yo te curo, tu me curas a mi...- Severus +18

Mensaje por Severus Snape el Vie Abr 26, 2013 7:04 pm

Spoiler:
Severus se echó el pelo húmedo hacia atrás y se miró en el espejo, "quién te ha visto y quién te ve... Te estás comportando como un crío", se dijo en sus pensamientos. El hombre se abrió la bata y comenzó a humedecerse la piel con agua fría intentando bajar el calentón que tenía. El agua resbalaba por su torso hasta llegar a la cintura elástica del pijama donde se acumulaba hasta que empapaba la tela.

La tentación pudo con él y su mano acabó deslizándose dentro de su pantalón, donde comenzó a tocar su miembro intentando acabar con aquel sufrimiento. Se podía ver a la perfección como su mano se movía dentro del pantalón de forma acompasada, dándose placer y aliviándole de aquel dolor.

Cuando escuchó la voz de Sarah en la puerta sacó la mano del pantalón y retrocedió avergonzado y sorprendido. Se sentía descubierto, indefenso... Nunca antes se había sentido así y no le gustaba aquella sensación. Por primera vez alguien que no era Albus había visto que, después de todo, no estaba hecho de piedra, y aquello le hacía parecer débil, o eso pensaba él.

-¡¿Qué hace aquí?! -exclamó a la vez que se cerraba la bata para ocultar su erección-. No entre, no...

Severus cayó cuando Sarah dejó caer la camisa con la que se había estado cubriendo; ahora podía ver con toda claridad su esbelto y voluptuoso cuerpo. Un auténtico objeto de deseo... No pudo evitar imaginarse cuantas manos habrían recorrido esas curvas y como sería hacerlo sin la excusa de tener que tratar unas heridas. El profesor observó petrificado como Sarah deslizaba su mano dentro de los pantalones de su pijama, se mordió el labio inferior y buscó el lavabo a su espalda, al que se aferró con fuerza intentando contener de esa forma su excitación y sus impulsos. El tacto de su mano era como de seda y la fricción le estaba dando más placer del que el pudiera haberse dado solo. Nunca había sentido nada igual.

-No... Basta -dijo, pero no le apartó la mano. En ese momento se sentía maldito por ser un hombre, por ser incapaz decirla que no, que ya era suficiente. Severus abrió los ojos y la miró con el ceño fruncido-. ¿Enamorada? No sabe lo que está diciendo.

Justo después de decir eso no pudo evitar soltar un gruñido de placer.
avatar
Severus Snape
» Profesor/a
» Profesor/a

Mensajes : 46
Galeones : 17528
Fecha de inscripción : 17/04/2013

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Yo te curo, tu me curas a mi...- Severus +18

Mensaje por Dra. Sarah Hollander el Vie Abr 26, 2013 8:42 pm

"Tu quieres, porque lo niegas?". Susurró Sarah mirandolo a los ojos despues de que hubiera salido de sus labios que se marchara de alli. Ella no quiso hacerlo porque no podia abandonarlo en el cuarto de baño. Quiso aliviarle con besos, caricias y roces. Expresarle aunque fuera con pocas palabras todo lo que ella sentia por él. "Enamorada...yo te soy sincera Severus, te amo y quiero demostrartelo. Sé que es una locura pero esta noche quiero hacerte el amor. Solo te pido una cosa". Deslizó la camisa por sus hombros hasta quedar completamente desnuda frente a sus ojos. La suavidad de la tela se deslizó por su cuerpo. Dió dos pasos hacía él dejando que sus pezones rozaran su torax. Ese tejido erectil que hizo que se excitara y gimiera entre sus labios cuando se acercó de manera peligrosa. Sus dedos calidos se deslizaron por su pecho sintiendo la humedad del agua que se habia hechado para poder aliviar aquella ereccion que habia crecido por su culpa, por la vision de su cuerpo que ahora estaba desnudo frente a sus ojos.

Una de sus manos tocaron su miembro largo y duro, Sarah lo miró fijamente y dejó escapar un gemido al sentir el tamaño. Ella misma empezó a excitarse al imaginarse su miembro poseyendola de tal manera que la hiciera gritar de placer. El tacto de su miembro era suave, caliente y resbaladizo, liquido preseminal estaba saliendo causa de la excitación que él estaba sintiendo. "Solo te pido una cosa....". Ella se acercó a sus labios sin dejar de masturbarlo- "Olvida tu control, tu disciplina, desahogate y llevame contigo, Severus".- Ella lo besó por primera vez en los labios, cerró los ojos y abrió su boca para poder saborearlos, aun sabian a vino que habia bebido en la cena. Fué un beso humedo, timido pero arriesgado. Sus labios se deslizaban y se escurrian entre los de Severus hasta que ella tuvo que coger aire para seguir con ese beso y lentamente iba introduciendo su lengua obligando a los labios de Severus abrirse mas y mas. Buscó con su lengua la de él , que juguetona como su mano que no dejaba de masturbarlo lentamente de arriba y a abajo, agitandolo con mas fuerza y para hacerlo gemir entre sus labios. La otra mano de Sarah se deslizó lentamente por su pecho, por su cuello hasta hacerla desaparecer entre sus negros y humedos cabellos. El beso era muy húmedo y excitante y eso le gustaba, no quería apartar sus labios de los suyos. Mordió el labio inferior de Severus con posesion, como si se tratase de una fruta madura, como si se tratase de la manzana prohibida del jardín del Eden. Ella sentia tanto calor que su cuerpo se estremecia de la cabeza a los pies, su cuerpo pegado al suyo sin dejar de rozarse contra él. "Ahora quiero hacerte sentir mas, Severus"- Separó sus labios de los suyos y cogió sus manos para que sus brazos rodearan su cintura de esta manera sus nalgas rozaran con su miembro que parecia tener vida propia.-"Ven conmigo, acompañame"- Lo guió hasta la cama mientas no dejaba de rozarse contra él.
avatar
Dra. Sarah Hollander
» Enfermera de Hogwarts

Mensajes : 42
Galeones : 17534
Fecha de inscripción : 17/04/2013
Edad : 49
Localización : Hogwarts

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Yo te curo, tu me curas a mi...- Severus +18

Mensaje por Severus Snape el Vie Abr 26, 2013 11:43 pm

Spoiler:
-Lo niego porque eres mi alum... Mi ex-alumna -Severus la miró con la boca entreabierta antes de humedecerse los labios. Podía notar a la perfección como los erectos y duros pezones de la sanadora le rozaban el torso. Las manos se le descontrolaron y subieron por el torso de la mujer hasta atrapar sus pechos en ellas, apretándolos y jugando con sus pezones. Se iba a volver loco-. Y dudo que me quiera. Ha estado casada, ha estado enamorada de ese hombre y probablemente lo siga haciendo después de su muerte -"como yo de Lily"-. Pero yo solo he sido su profesor, ¿qué he hecho para que me quiera y me desee como lo hace?

Por mucho que lo intentase, Snape era incapaz de imaginarse como aquella hermosa mujer que vio por última vez a la tierna edad de diecisiete años podía estar enamorada de él. Simplemente era incapaz de creerse sus palabras... Nadie le había querido jamás, ni siquiera Lily. Puede la pelirroja hubiera sentido un cariño especial por él antes de que discutieran por haberla llamado sangre sucia, pero jamás fue amor y eso Snape lo sabía. ¿Cómo alguien podía quererle a él? A un desertor, a un hombre hosco y viejo, feo y huraño...

-Tienes razón, es una locura, el veneno ha debido afectarla, ¿no lo ve? Está delirando. No haga algo de lo que vaya a arrepentirse... -susurró Severus con su profunda voz intentando luchar contra su lujuria, pero cuando los labios de Sarah le callaron la boca al encontrarse con los suyos dio por perdida la batalla. Derrotado, el hombre correspondió a los besos de la mujer con inusitada pasión, devorándo sus labios y jugando con su lengua en la humedad de su boca, experimentando por primera vez una cercanía tan profunda como esa. La mano de Sarah seguía dentro de sus pantalones, haciéndole estremecerse con el vaivén de sus movimientos y la fricción de la presión que sus delicados dedos ejercían sobre su ya totalmente duro miembro.

Cuando la profesora sacó la mano de dentro de la tela el profesor notó como el frio le invadía, pero Sarah no se apartó de él, sino que se dio la vuelta y le invitó a rodearla con los brazos y a seguirla. "Ven conmigo, acompañame", dijo ella y Severus estuvo a punto de decir que iría a donde quisiera, pero no lo hizo. Cuando su miembro rozó las nalgas de la profesora a la salida del baño, el profesor tuvo que aguantarse las ganas de -en palabras finas- follarla ahí mismo sobre la alfombra. Severus jamás se habría creído capaz de tener unos instintos tan primarios y animales.

-Sarah, escuche... -dijo tomándola de un brazo y obligándola violentamente a darse la vuelta en el centro de la habitación-. Es consciente de que no la amo, ¿verdad? ¿Eso no le molesta?

Severus la miraba con el ceño fruncido, no podía mentirla: no la conocía, la había visto por primera vez tras catorce años en el olvido y desde luego no era la misma muchacha silenciosa y tímida que había conocido, ¿quién era aquella Sarah Hollander? . Sus ojos, negros como la noche brillaba con el reflejo de las llamas como si estuviera quemándose por dentro. Severus tenía los labios rojos e hinchados por los besos y el pelo alborotado y húmedo le oscurecía el rostro. Su cuerpo se encontraba muy cerca del de ella y si se acercaba un poco más Sarah podría notar de nuevo su erección si apretaba la mano contra su pantalón. Mientras la chimenea proyectaba una leve luz sobre sus siluetas y les calentaba el lado del cuerpo que tenían más cerca a aquella pared.

-Quiero hacerte el amor, quiero meterme entre tus piernas, perderme en tu cuerpo y hacerte mía. Morderte, lamerte y besarte hasta dejar marca -su voz se escuchó profunda y masculina-, pero no estoy preparado para amar a nadie y no voy a empezar esta noche.
avatar
Severus Snape
» Profesor/a
» Profesor/a

Mensajes : 46
Galeones : 17528
Fecha de inscripción : 17/04/2013

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Yo te curo, tu me curas a mi...- Severus +18

Mensaje por Dra. Sarah Hollander el Sáb Abr 27, 2013 9:29 am

Spoiler:
"Soy tu exlumna, una mujer hecha y derecha que tiene 31 años, no soy una niña, la niña que tu conociste ya no existe. Y si, te quiero y si me casé fué para olvidarte. Por que yo veo al hombre, no al huraño, no al hosco profesor de pociones. Yo siento que hay de usted de lo que muestra, lo sé...". Sarah se juntó a él de tal manera que los pezones de sus pechos tocaron su torax uniendo de esta manera sus cuerpos. Ella se estremeció cerrando los ojos para a continuación gemir de placer cuando sus fuertes manos tomaron sus pechos. Esa sensación la hizo temblar entre sus brazos.


"Me enamoré de usted y aun sigo enamorada. Si usted alguna vez conoció el amor debe de entenderme, Severus"- Sus ojos bicromaticos observaban su rostro viril, regio y masculino. Dos dedos apartaron mechones de su cabello de manera delicada. "Como me voy a arrepentir de algo que estoy deseando sentir. Algo que he deseado siempre, Severus?"- Y ella unió sus labios con los de él en un humedo y profundo beso. Cerró los ojos y su corazon cayó cuando él la correspondió con esa pasión que la dejó desconcertada pero no era tan tonta para no corresponderle. Si él la besó con pasión, ella lo hizo de manera intensa, cerrandose mas a su cuerpo, moviendo sus labios entre los suyos, jugando con su lengua caliente y humeda, atrapandola y acariciandola como lo estaba haciendo con su miembro. Su mano se movia arriba y abajo apretando con el pulgar su prepucio caliente y humedo para que experimentara placer y dolor al mismo tiempo. Ella queria llevarlo a la habitación, el cuarto de baño era demasiado frio para ellos.

"Estoy escuchandole...sé que no me ama y sé que no tengo esperanza ninguna para que yo pueda pertenecer parte de su vida. Pero es lo que quiero, yo quiero hacerle el amor y entregarme a usted". Le confesó cuando la tomó del brazo y la giró violentamente para mirarlo a los ojos. Él no habia ido con ella cuando se lo pidió, pero ella fué la que entró en la habitación de nuevo, desnuda, moviendo sus caderas solo para él hasta quedar frente la chimenea, sus pies sintieron la suavidad de la alfombra persa. "Quieres hacerme el amor? Quieres sentirme? ...". Sarah se acostó sobre la alfombra rodeada por sus cabellos y mirandolo a los ojos abrió lentamente sus largas y contorneadas piernas mostrando su sexo desnudo, caliente e humedo para él. "Hazlo...tomame y dejate llevar, Severus". Una mano empezó a estimular sus pechos y sus ojos viajaron por la hinchazon de sus pantalones. "No me importa que no me ames...yo te amo a ti. No te pido nada a cambio". Sarah mirandolo a los ojos deslizó aquella mano que habia estimulado sus pechos hasta su vientre plano y delicado, rodeando de manera sinuosa el delicado ombligo. Siguió su camino hasta el sur de su cuerpo . Dos dedos acariciaron su ingle y se introducieron en su sexo haciendola exclamar un largo gemido de placer, su hermoso cuerpo se contorneó lentamente sobre la suave alfombra. "Severus...Severus por favor....Hazme tuya, te lo ruego"
avatar
Dra. Sarah Hollander
» Enfermera de Hogwarts

Mensajes : 42
Galeones : 17534
Fecha de inscripción : 17/04/2013
Edad : 49
Localización : Hogwarts

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Yo te curo, tu me curas a mi...- Severus +18

Mensaje por Severus Snape el Dom Abr 28, 2013 8:03 pm

Spoiler:
Severus supo que con aquello podría sentirse satisfecho para una vida entera, si aquel encuentro hubiera terminado allí no le habría importado. Se sentía tan realizado teniendo a aquella mujer a su merced pronunciando su nombre de aquella manera que le causaba escalofríos, dándose placer a si misma ante no poder soportar la urgencia de que él la penetrara, que no sentía la necesidad de recibir placer él mismo.

Él no lo hizo, al menos no cuando ella se lo pidió. El profesor se quedó observando como Sarah se masturbaba abierta de piernas.

Para él era muy difícil creerse lo que aquella mujer estaba diciendo. Tras treinta y siente años siendo rechazado por jóvenes y adultos -y en la mayor parte de las ocasiones por culpa de su propia frialdad y temperamento- no había amado ni dejado que nadie le amase a excepción de Lily, aunque Severus estaba prácticamente seguro de que ella nunca le quiso, por muy doloroso que le parezca ese pensamiento. Aún así había una parte de él que quería creer que las palabras de Sarah eran ciertas, y aunque eso no la hacía amarla si que le invitaba a desearla y a hacerle el amor.

-Voy a creerte, al menos por esta noche -prometió vagamente.

No podía negar que le gustaba sentirse deseado por primera vez en toda su vida... Y él pensar que aquella mujer le había deseado desde que llevaba el uniforme de Hogwarts le excitaba más que nada.

Severus cogió la mano con la que Sara estaba masturbándose y la sacó de su interior. El profesor tomó entonces la otra mano de la doctora y apretó ambas contra el suelo sobre la cabeza de ella evitando así que pudiera usarlas. Su mano y sus dedos eran suficientemente grandes para que solo necesitase la izquierda para sujetar ambas muñecas, así que la mano libre la llevó a la entrepierna de la doctora para notar su humedad.

-Nunca he estado con una mujer antes... -confesó finalmente mientras rozaba ligeramente con las yemas de los dedos su clítoris y la entrada a su interior-. Pero no quiero que esto se convierta en algo para mi. Necesito que tu también disfrutes, así que quiero que me digas lo que debo hacerte... -dijo agachándose lo suficiente para susurrar estas palabras en su oído.

Su voz, profunda y varonil hacía que Sara se estremeciera y Severus podía notarlo, lo que le hacía sonreír con cierta malicia. Saber que la profesora también temblaba con sus caricias le hacía sentirse un poco menos nervioso, porque aunque por fuera fuese el profesor Snape, un hombre serio, adusto y frío, por dentro temía hacer algo que no debía o no ser suficiente para ella. Después de todo era su primera vez y ella seguro que había tenido muchas experiencias previas.

Mientras esperaba su respuesta, el hombre deslizó cuidadosamente uno de sus anchos dedos dentro de la profesora y empezó a moverlo con facilidad sorprendido por lo húmeda que estaba. Al ver que Sarah se retorcía debajo de su cuerpo cada vez que lo metía y sacaba, su ex-profesor se atrevió a meter uno más y tuvo que aguantarse las ganas de soltar sus muñecas y tocarse a si mismo cuando la escuchó gemir de puro placer.

-Me gusta cuando tiemblas -susurró antes de morder su cuello con fuerza tratando de contener su propia excitación. Su dedo índice y el anular seguían entrando y saliendo de su vagina mientras que rozaba su clítoris con el pulgar.

Se moría de ganas por penetrarla, pero no quería que aquello terminase demasiado pronto.
avatar
Severus Snape
» Profesor/a
» Profesor/a

Mensajes : 46
Galeones : 17528
Fecha de inscripción : 17/04/2013

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Yo te curo, tu me curas a mi...- Severus +18

Mensaje por Dra. Sarah Hollander el Dom Abr 28, 2013 10:50 pm

Spoiler:
"Tienes que creerme, Severus". Decia entre gemidos metiendo dos dedos dentro de ella y arqueando su hermoso cuerpo para él. "Yo te he deseado tantos años...demasiados y ahora te tengo aqui... ahhhh...esto es lo que me haces hacer, lo hago por ti, yo quiero darte placer". Sarah se estaba retorciendo por la alfombra persa que la protegia del frio como el fuego de aquella chimena tallada en la piedra. Entornó ss parpados cuando vió a él acercandose. Gimió al sentir como cogia sus manos y las ponia por encima de la cabeza de manera dominadora. Ella abrió sus piernas sintiendo como temblaba y como su humedad crecia y descendia por sus muslos que estaban ardiendo. Solo le bastó una mano para aprisionarla, la otra mano que la tenia libre viajó hasta su mojada entrepierna. Pero Sarah al saber la virginidad de Severus su cuerpo se relajó y lo miró a los ojos, no sorprendida si no que sintió una dulzura por él que le impulsó a que aquel encuentro sexual fuera unico para ellos dos, fuera para él especial, asi que ella iba a ir despacio

"Entonces quiero que esta noche sea especial para ti y para mi"- Tembló al oir su voz en el oido. Grave, viril poderosa. "Lo que tienes que hacer es estimularme. Penetrame con tus dedos, tengo que estar preparada para el momento en el que tu me tomes y por lo que yo he podido sentir, posees un miembro tan grande que estoy deseando sentirlo dentro de mi". Estas palabras eran para que él se sintiera excitado pero decia la verdad.

Sarah gritó de placer cuando introdujo uno de sus fuertes dedos dentro de ella. Si tuviera las manos libres ella lo estimularia lenta y tortuosamente hasta oirlo gritar su nombre una y otra vez. Ahora ella lo estaba haciendo y mas cuando metió un segundo dedo. La humedad aumentó, su clitoris latia por la excitación, su pulgar la hacia experimentar tantas maravillas, tantas sensaciones. Buscó mas su contacto cuando mordió su cuello. Sus sentidos estaban abiertos, en alerta.- "Me gusta cuando me tocas, soy tuya Severus. Toda tuya".

En ese momento Sarah tomó el control, con la ayuda de sus largas piernas, rodeó la cintura de Severus y giró sobre ella misma de tal manera que se puso sobre él. Se liberó de la atadura de su fuerte mano. Lo miró levantando una de sus cejas, exponiendo su cuerpo para él. Sus pezones estaban completamente excitados, sonrosados como estaba su cuerpo. Sus manos se pusieron sobre su pecho fuerte y amplio. "Ahora, quien es el que tiembla?"- Sonrió y unió sus labios contra la piel de su torax, su lengua dibujaba la forma de sus pezones hasta morderlos con suavidad o con dolor extremo. Ella iba descendiendo peligrosamente hasta su vientre, plano, ligeramente marcado por los bellos y masculinos oblicuos. Sus manos acariciaron sus fuertes muslos y con decisión abrió los pantalones del pijama, bajó los calzoncillos y cogió su miembro con una de sus manos mostrando su tamaño, largo, ancho, humedo, venas hinchadas por la sangre que bombeaba. Sarah suspiró y sin poder resistirlo deslizó su lengua por el tronco de su pene hasta absorver su prepucio hinchado y purpura. Asi y una y otra vez, sin parar hasta sentirlo tan duro que lo pudo poner entre sus pechos para frotarlo entre ellos. "Quiero que disfrutes, Severus. Esta noche,,,tu eres mio"
avatar
Dra. Sarah Hollander
» Enfermera de Hogwarts

Mensajes : 42
Galeones : 17534
Fecha de inscripción : 17/04/2013
Edad : 49
Localización : Hogwarts

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Yo te curo, tu me curas a mi...- Severus +18

Mensaje por Severus Snape el Lun Abr 29, 2013 12:23 am

Spoiler:
Severus no puso demasiada resistencia cuando Sarah le hizo caer a la alfombra de espaldas y se colocó sobre él. En su fuero interno quería que le dominase, que le liberase de la carga de sus responsabilidades. El profesor tenía tantos cargos de conciencia y tantas personas que cuidar que a veces era demasiado. Vivir con el peso del mundo y trabajar como doble agente, arriesgando tu vida y la de otras personas en el proceso, tenía sus secuelas en su personalidad y a veces solo quería que alguien tomase las decisiones por él, que alguien le hiciera la vida más fácil aunque solo fuera durante unos minutos.

-Oh dioses... -murmuró tirado en el suelo con la bata abierta de par en par y Sarah sobre él, completamente desnuda mordiéndole y lamiendole los pezones, dejándole marcas rojas de dientes en el pecho.

Ella comienzó a bajar por su estómago deleitándose con besos y caricias durante todo su recorrido, y él cada vez estáb más nervioso por lo que sabía que iba a pasar a continuación, pero a la vez increíblemente excitado. Pronto la doctora se encontró con su entrepierna tras seguir la fina línea de pelo que decora masculinamente la piel del profesor desde el ombligo hasta debajo de la tela de sus pantalones. Sarah descubrió su pene bajándole los pantalones y él enloqueció al ver como ella lo mira agradada por su tamaño y grosor. Era la primera mujer en verle de esa manera, desnudo, confiado, a gusto con su físico... Severus gimió de placer cuando notó su grueso glande rodeado por los suaves y apetecibles labios de la doctora. Aquella zona era tan sensible que podía notar a la perfección el calor y la humedad de su boca, y como la lengua de la profesora daba vueltas alrededor de él para estimularlo. La sensación cuando se lo succionaba era una de las mejores que había experimentado en su vida. Severus, incitado por la lengua de la profesora, movía ligeramente las caderas poniéndose en tensión como si intentase pronunciar la penetración de su boca. Cuando Sarah empezó a mover su cabeza de arriba a abajo, una pequeña cantidad de líquido preseminal calentó la lengua de la joven mujer en respuesta. El profesor gemía y gruñía de placer, eran unos sonidos desgarradores, reales y desinhibidos.

Severus se mordió el labio inferior y llevó las manos a su sudoroso y brillante torso, pasándolas por aquellos sitios en los que Sarah había dejado su marca con sus mordiscos y su pintalabios. Hasta que tomó la cabeza de la profesora y le apartó el cabello de cara; quería ver exactamente lo que estaba pasando y no perderse de talle. Cuando Sarah utilizó sus pechos para darle más placer no lo aguantó más, necesitaba parar un momento si no quería correrse ya en su cara, sobre sus pechos y en su boca.

-Ven aquí -gruño dominante y la obligó a volver a su altura atrapándola entre sus fuertes y fibrosos brazos.

Severus besó la boca de la sanadora sin importarle que estuviera llena de sus propios fluidos y rodó a un lado hasta volver a ponerse sobre ella, arrodillado entre sus piernas. Sus dedos volvieron a deslizarse en la humedad de su vagina, pero en esta ocasión solo lo hicieron una vez. El profesor sacó los dedos de su interior y se los metió en la boca para lamerlos, curioso por saber como sabía Sarah. Era un sabor intenso, ligeramente metálico, pero en absoluto desagradable... Se podía hacer adicto a él.

Cuando se dio por satisfecho metió so cara entre las piernas de la profesora y comenzó a lamerle los labios con delicadeza y a besárselos, propinando pequeños mordiscos nada dolorosos cuando recordaba lo excitado que estaba. Poco a poco su lengua se fue abriendo paso entre la carne hasta adentrarse en el inicio de su vagina. Severus comenzó a mover la cabeza adelante y atrás intentando meter su lengua todo lo que pudiera entro de la cavidad para causarle placer por la fricción. Su lengua dejó aquella zona y recorrió su sexo hasta llegar al clítoris en el que se entretuvo unos instantes, aunque no demasiados, no quería que se corriera.

El pene de Severus palpitaba furiosamente reclamando atención de nuevo y la presión de sus venas comenzaba a ser dolorosa. Necesitaba penetrarla, necesitaba correrse dentro de ella. El profesor se levantó el cuerpo quedándose erguido pero de rodillas frente a su sexo, observando el cuerpo de la doctora con admiración: su pecho palpitante, el rubor de sus mejillas y los discretos y casi invisibles pelos rubios de su pubis.

Gracias a la luz de la chimenea podía verse el ancho y fuerte torso del profesor totalmente definido por las sombras; perlado de sudor, brillante y con la piel de gallina, y más abajo su miembro perfectamente erecto, rojo y duro como una roca. Severus apoyó la mano en su pene para bajarlo, algo difícil debido a lo rígido que estaba, para rozar el clítoris y la entrada del sexo de la doctora con su glande. Severus gimió por aquella fricción que el mismo estaba provocando.

-Quiero que lo metas tu por mi -le dijo mirándola intensamente desde la altura, limpiándose la humedad del sexo de la profesora de su barbilla y sus labios con el dorso de la mano.

PD: es un hombre de pocas palabras pero sabe lo que quiere. No le hace falta hablar xD
avatar
Severus Snape
» Profesor/a
» Profesor/a

Mensajes : 46
Galeones : 17528
Fecha de inscripción : 17/04/2013

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Yo te curo, tu me curas a mi...- Severus +18

Mensaje por Dra. Sarah Hollander el Lun Abr 29, 2013 8:31 pm

Sarah lo miró con los ojos entrecerrados desde donde estaba, sobre él, sintiendose poderosa al tenerlo en su poder por primera ver. Sus manos acariciaron su torso suavemente absorbiendo en su mente su cuerpo, fuerte y masculino. Apartó la bata para descubrir mucha mas piel ante sus ojos. Era un hombre muy atractivo bajo aquellas ropas negras y ceñidas que no dejaban a descubierto ni un centimetro de su piel. Un cuerpo masculino que ella estaba deseando adorar. "Como puedes esconder este cuerpo, Severus?". Se inclinó sobre él para atrapar sus labios entre los de ella de manera lasciva, agarrando su labio inferior entre el suyo superior, succionandolo y dejando que sintiera su lengua que fué deslizandose por su cuello y por su pecho. Sus fosas nasales se abrieron para percibir el olor del jabon que habia usado para la ducha. "Delicioso"- Susurró gimiendo sin apartar su boca de los pezones que dibujaba la forma con la punta de la lengua saboreandolos. Oir su gemido hacia que Sarah se sintiera mucho mas excitada lo que la hizo bajar los pantalones del pijama con rudeza y con fuerza para descubrir su miembro largo y grueso que salió empalmado como si fuera el asta de una bandera. Sarah no pudo reprimirse a comerselo entero, era maravilloso y el tacto era tan suave y resbaladizo que su miembro que se ponía más erguido por momentos sólo de tenerla cerca y sentir su aliento que comenzaba a jadear en silencio. Las pezones de sus pechos se habia endurecido por la excitación, por tenerlo alli, en su poder, solo para ella aunque fuera esa noche. Él no la amaba, ella lo sabia, pero lo que queria era disfrutar del momento.

Sarah movia su lengua alrededor de aquel prepucio sonrosado que se mostraba explosivo, caliente y humedo. Saboreó el liquido preseminal que salia lentamente. Gimió y siguió degustandolo. Aquel liquido era su esencia y su sabor. Tras pensar en eso, Sarah lo tragó y probó con toda su ansia y sin poder evitarlo y en cuclillas ella llevó sus manos a sus nalgas prietas, acariciandolas con movimientos de vaiven para dulcificar aquella entrada magistral de su pene miembro en su garganta… mientras notaba que ella estaba más que mojada en aquel momento. "Es mío.. esto me pertenece a mí"- Mordisqueaba la piel que hacia que se mostrara entregada a su miembro que solo queria sentirla dentro de ella. Una ultima lamida para ser arrastrada con él sintiendose rodeada entre sus fuertes y fibrosos brazos. Ella lo miró fijamente y con sus dos dedos apartarlo los largos mechones de su cabello sin esperar su beso tan intenso que se relajó completamente dejandose llevar, dejando que él se pusiera sobre ella. Saboreó sus labios hasta gritar de placer cuando sus recios dedos la penetraron de nuevo. Cerró los ojos sintiendo los espasmos recorrer todo su cuerpo y los abrió los ojos para ver como él se llevaba esos dedos humedos a su boca y saboreaba su esencia. Sarah estaba paralizada preguntandose como él podria ser virgen por todo lo que él le estaba haciendo. A los pocos segundos se encontraba gritando de placer cuando Severus se apoderó de su vagina. Sus manos agarraron con fuerza la alfombra y su sus labios no dejaba de mencionar su nombre. Su cabeza entre sus piernas, seguramente su barbilla podria sentir la humedad en la vagina. Hacia tiempo que no sentia aquel placer tan delicioso. Aquella lengua caliente y humeda saboreando su clitoris que estaba hinchado por el placer y la excitacion, cada vez mas grande y mas duro, aquellos mordiscos que hacian retorcer su cuerpo sobre la alfombra. Sus labios succionaban su clitoris, lo lamió, relamió, pegó sus labios y la boca entera, las piernas de Sarah aprisionaron la cabeza, no pudo evitar gemir de placer en aquel momento. Si no paraba iba a llegar al orgasmo.

Ella abrió los ojos para verlo erguido, de rodillas frente a su sexo. Vió su sexo erguido, hinchado y palpitante. Lo miró y abrió mas sus piernas y cuando sintió aquella friccion gimió largamente. "Por los dioses Severus, hazlo! Poseeme por favor!"- Solo a ella le bastó para oir lo que le pidió para atrapar sus largas piernas su cintura y atraerlo hacia su cuerpo, con una mano guió su miembro que estaba ardiendo hacia su entrada y se penetró ella misma. Sarah arqueó la espalda y gritó de placer, su pene se deslizó dentro de su ser profundamente. Sintió dolor, hacía dos años que ella no habia tenido relaciones con ningun hombre- "Ven...ven aqui". Le decia temblando, abrazandolo para que cayera sobre su cuerpo, su miembro la traspasó profundamente hasta llegar a su cervix. Cerró los ojos y no se movió, ella queria acostumbrarse a su invasión. Sus manos se deslizaron por su ancha y fuerte espalda y hundió su rostro en el hueco de su cuello, sus labios calientes y humedos regalaron un regero de besos dulces y tiernos- "Muevete despacio, Severus, muy muy despacio. Hace dos años que yo no he tenido relaciones con ningun hombre". Confiesa temblando entre sus brazos.
avatar
Dra. Sarah Hollander
» Enfermera de Hogwarts

Mensajes : 42
Galeones : 17534
Fecha de inscripción : 17/04/2013
Edad : 49
Localización : Hogwarts

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Yo te curo, tu me curas a mi...- Severus +18

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.